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Por: Mario Peña Nieto
Junio 1 del 2018
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EL HOMBRE INTERIOR
N o hay la menor duda que la mayoría sabemos que la vida humana tiene sus inicios en el desarrollo de la unión de las dos células. Cualquiera aceptara que eso se refiere a la vida física, y nadie discutirá que ese ser interior en el seno materno llegara a ser llamado el hombre exterior del alma, espíritu o corazón en el momento de salir del cuerpo femenino. Sin embargo, el ser espiritual del hombre de carne tiene otra forma de desarrollarse, y es El Creador el que se encarga de formarlo y diseñarlo en cada uno de nosotros. El pasaje clave para afirmar y probar esto es el de Zacarías 12:1 donde se habla de la creación del mundo, pero además de la creación espiritual en cada hombre. "Profecía de la palabra del SEÑOR acerca de Israel. El SEÑOR que extiende los cielos, pone los cimientos de la tierra y FORMA el espíritu del hombre DENTRO de él, declara":  Las palabras claves de este texto son “FORMA” y “DENTRO”, pues estos términos se aplican a la maravilla Divina de crear al espíritu que Dios pone en el hombre y que le pertenece a Él. Así como Dios le dio forma a la tierra y todo lo que en ella hay, El Creador le da forma al ser interno de cada hombre, eso es lo que Zacarías le dijo a quienes oyeron su mensaje y que a nosotros nos ha dejado una enseñanza importantísima en cuanto al hombre interior.   Ahora bien, las escrituras usan una expresión que generaliza ese ser interno que todo ser humano tiene, a ese ser se le llama “HOMBRE INTERIOR” y tres son los pasajes en donde se usa esta expresión, Romanos 7:22; 2ª. Cor.4:16; y Efe. 3:16
Romanos 7:22 “Porque en el HOMBRE INTERIOR me deleito con la ley de Dios”; el apóstol Pablo está hablando de esos contrastes y luchas internas que los hombres tenemos por querer servir a Dios. Pero cuando el hombre interior le da entrada al mensaje de Dios y lo practica entonces el deleite y la satisfacción se experimentan en el ser interior, por supuesto que la fe es fundamental, pues sin fe es imposible agradar a Dios, Heb. 11:6. Aquí se le identifica con la expresión “hombre interior”, no se usa ninguno de los términos espíritu, alma, o corazón. Pero las tres palabras son intercambiables para referirse al mismo ser interior.  .
Efe. 3:16-17 “que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el HOMBRE INTERIOR”. El apóstol Pablo oraba a Dios que los Efesios fuesen fortalecidos y que su fortalecimiento fuese manifiesto en sus corazones y en la comunión con Cristo. Notemos que en este contexto se usan “hombre interior y corazón”, ambos términos se refieren a lo mismo, y es en quien Dios se complace para tener comunión al fortalecerle. En otras palabras, El Espíritu de Dios o El Espíritu de Cristo mora en aquellos que le obedecen. “Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él, Rom. 8:9”. El hombre interior tiene el privilegio de que El Espíritu de Dios conviva con él, y es sabido que es una comunión interna.  Entonces, el hombre interior tiene sus propios términos con los que se le puede identificar y son intercambiables, ya sea espíritu, alma, o corazón. Nuestro hombre exterior tiene también más de un término con el que se le puede identificar; su servidor se llama, Mario Peña Nieto, y me pueden decir Sr. Mario, Sr. Peña, o Sr. Nieto, y seguiré siendo la misma persona. Mi hombre exterior se formó en el vientre de mi madre y nació un 19 de Enero de 1957, pero mi hombre interior Dios se encargó de darle forma dentro de mi ser externo, eso es lo que dice Zacarías 12:1
Ahora bien, ¿En qué momento Dios formo mi hombre interior? ¿Cuándo lo puso dentro de mí? ¿Cuándo me dio de su Espíritu para ser un ser completo y vivo? ¿Cuándo estaba en el vientre de mi madre? ¿Cuándo salí de su vientre y comencé a respirar? La biblia puede ayudarnos a contestar estas preguntas, y depende de nosotros aceptar las enseñanzas o hacer otras conclusiones. Un pasaje primordial para esto es el día que Dios le dio vida al primer hombre; Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y SOPLO en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente Gen. 2:7. Notemos la palabra “formó” porque en el idioma original es el mismo término de Zacarías 12:1, pero en Génesis en referencia al hombre interior. La cita previa nos dice cuando El Dios de los cielos formo el espíritu del primer hombre (Adán) dentro de él, asique tenemos que recurrir a otros textos para complementar esta enseñanza como lo hacemos con otros temas. Ahora bien, en Génesis dice que Dios sopló en Adán, y esta expresión nos conecta con El Señor Jesús al momento de soplar en sus discípulos y les dijo recibid El Espíritu “Y habiendo dicho esto, SOPLÓ, y les dijo: Recibid El Espíritu” (Jn.20:22).
FORMA; esta expresión se usa en relación al diseño del mundo, a la estética y formas que toda la creación tiene, así como las montañas, las aves y otros animales, o simplemente el cuerpo humano. Recordemos el alfarero que toma un poco de barro en sus manos y le da forma hasta obtener el diseño deseado. Mas ahora, oh SEÑOR, tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, y tú nuestro alfarero; obra de tus manos somos todos nosotros (Isa 64:8). Ese es el sentido de esta palabra, pero en conexión al hombre interior o espíritu. Asique cada ser humano tiene un hombre interior diseñado por Dios; el padre tiene el suyo, la madre el de ella, y el niño el de él. Y son esencias que no se comparten ni se heredan como los genes humanos, pero que, si se comparten con Dios porque El Creador ha puesto algo de El en todo ser humano, y por eso regresa a Él cuándo se parte de este mundo; “Entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio”, (Ecle. 12:7). Porque esa es la parte eterna del hombre que permanecerá para siempre y que no morirá como lo material. Al fin y al cabo, esa es la imagen principal que el hombre tiene de su Creador y Hacedor, y Él tarde que temprano reclamara lo que es de Él y que el formo dentro del hombre.  
DENTRO; es importante notar que el espíritu está formado dentro del hombre, y aunque el término espíritu se usa en ocasiones con el sentido de viento no por eso se limita su sentido y aplicación. El asunto es que el ser humano tiene un hombre interior DENTRO de él, y la combinación de estos tres términos (Forma, dentro, y hombre interior) no dan lugar a dudas que el hombre no es solo materia. Para describir el hombre interior se usan varias formas como lo veremos en relación con el corazón, alma, o espíritu. Es importante notar que los términos son intercambiables, y que los tres están refiriéndose al hombre interior.  
 El término Hebreo רוּחַ para espíritu tiene varios sentidos y aplicaciones. Debemos poner mucha atención al contexto y el uso de las palabras alrededor del término “espíritu”. Viento leve o violento es uno de los sentidos de esta palabra, pero además se usa para respiro o soplo, suspiro, exhalar, o aliento de vida que hace que el hombre este vivo. Por supuesto que el viento es algo inanimado en esencia, pero en el caso del hombre interior el asunto es diferente, porque indica que es una persona interior con características como pensar, sentir, y capacidad para moverse o voluntad. Por otro lado, Dios es Espíritu y por ende es una persona, sus características constan de pensamientos, sentimientos y voluntad para moverse de un lugar a otro. 

 Mente; el espíritu del hombre está dentro de él, “Porque estoy lleno de palabras; dentro de mí el espíritu me constriñe (Job 32:18)”, tiene mente y entiende lo que oye, pero hay un espíritu en el hombre, y el soplo del Todopoderoso le da entendimiento (Job. 32:8). Tiene capacidad de discernir y pensar al recibir sabiduría, “Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él” (Deute. 34:9); y responde porque puede entender, “He escuchado la reprensión que me insulta, y el espíritu de mi entendimiento me hace responder” (Job 20:3). 

Esta palabra se usa ya sea para el hombre exterior o para el hombre interior, es uno de esos términos que tienen más de un sentido y que hemos de poner mucha atención en la aplicación que hemos de seguir. Algunas veces se usa en relación a los pensamientos o instintos, otras en relación a la materia ya sea del hombre o de los animales. Entonces, dado a sus muy variados sentidos es indispensable que pongamos suma atención a lo que estamos leyendo en su contexto para hacer la debida aplicación. En cuanto a lo que toca al tema del hombre interior, usare solo pasajes que hablen de esas tres características de persona (Mente, voluntad y emociones) y en relación al ser interno que Dios ha puesto en cada hombre. 

 2ª.Cor 4:16 Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro HOMBRE INTERIOR se renueva de día en día. Nacemos, nos desarrollamos, y en ese proceso nos envejecemos hasta morir. Pero en contraste, la persona que sirve a Dios y que acepta obedecer a Dios va pasando por una transformación desde su forma de pensar. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto, Rom. 12:2. Ese hombre interior va cambiando su forma de pensar en la medida que comprende y razona que es lo que Dios le pide que haga. La renovación no tiene que ver pues con el hombre exterior, sino más bien con el hombre interior que tiene capacidad de pensar y actuar hacia la madurez espiritual.     .
 Voluntad; la capacidad para moverse de un lugar a otro, Dios tiene alma y tiene la voluntad para moverse hacia un lado u otro. Recordemos que hemos sido hechos a su imagen y que nuestra alma puede ir frente a Él y glorificarle voluntariamente; “clamaban a gran voz diciendo” (Apo. 6:9), esas eran las almas que frente al altar clamaban hacia Dios por justicia. “Vio de lejos a Abraham y a Lázaro en su seno” (Lc. 16:19-31), esas almas cuando estaban en la tierra estaban dentro de cuerpo visible, eran el hombre interior en cada cuerpo de carne. Con las facultades que Dios le da a cada alma espiritual pueden moverse en el hades o salir de allí si Dios les da permiso. 1º. Sam. 28:3-25 “Ya Samuel había muerto…un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel….Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has hecho venir?”; sin duda que el alma de Samuel se presentó en la tierra porque Dios lo permitió, como dejo que Moisés y Elías descendieron del hades para dialogar con El Maestro. 

Mente; el corazón puede pensar y tiene la destreza de poder comunicarse al momento que se trata de hablar. Asique piensa, al menos en el caso de La Divinidad así se nos muestra, “Dijo Jehová en su corazón: No volveré a maldecir más la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente como he hecho” (Gn. 8:21). Considerando que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, este también tiene corazón que piensa y habla dentro de el: “Entonces Abraham se postro sobre su rostro, y se rio, y dijo en su corazón; ¿Ha hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir? (Gn. 17:17). Es claro que al hombre interior del patriarca se le identifica con el termino de corazón, y esta palabra se refiere a la parte central del hombre interior, por supuesto que no se refiere al órgano de tejidos que se encarga de bombear el líquido de vida. Es el corazón de cada uno el responsable de los pensamientos pues es de donde salen los designios y los intentos; “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Gn. 6:5). Muchos más textos se pueden considera para entender este concepto de que el corazón es intelectual o que piensa, y nos toca a cada quien examinar con cuidado esta enseñanza bíblica del hombre interior, al que se le identifica como el corazón.   
 Sentimientos: El hombre interior del hombre o el corazón tiene la capacidad de reaccionar ante los estímulos externos o internos, dicho de otra forma, tiene emociones placenteras y no tan gratas. El corazón del hombre puede humillarse frente al Dios de los cielos, así será acepto este tipo de sacrificios. “Salmos 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tú, oh Dios”. Notemos que en este texto se usan ambos términos, espíritu y corazón, y ambas palabras se refieren al mismo ser, o sea al hombre interior. El corazón tiene fibras, pero no son esas palpables o visibles, sino son reacciones al percibir mensajes o en su caso por ver cosas agradables o desagradables. Jeremías 4:19 “¡Mis entrañas, mis entrañas me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita entro de mí; no callare; porque sonido de trompeta has oído, oh alma mia, pregón de guerra”. El profeta siendo el vocero de Dios y siendo el conducto que Dios uso expreso su dolor interno por el futuro de destrucción que le vendría al pueblo de Dios; hemos de comprender que este pasaje la palabra corazón tiene una doble aplicación, se refiere al corazón de Dios que sufría por su pueblo desobediente, pero a la vez al corazón del hombre de Dios que sufría por sus hermanos que serían una vez más esclavizados por su rebeldía. Pero sea a Dios a quien se refiere o al profeta, el punto central es que el corazón tiene fibras o sensaciones que en este caso son de dolor y sufrimiento por un pueblo que no quería obedecer a su Creador.    
 CONCLUSION:
Nosotros somos pues seres bi-partitas, lo que esta expresión quiere decir es que nos componemos de dos partes, o sea un hombre exterior (Carne) y un hombre interior (Espíritu, alma, o corazón), y que nuestro hombre exterior tiene sus términos con el que se le identifica, así como el hombre interior tiene sus términos que indican cada una de sus características. Para describir al hombre de carne no hay el menor problema, su nombre propio y apellidos nos dice de que familia viene. Sin embargo, para describir el hombre interior El Creador ha usado tres palabras para describir ese ser interno dentro de nosotros. Espíritu para decir que ese hombre interno es invisible y no palpable; Alma para decir que ese hombre interno tiene una forma o figura; Corazón para decir que esta dentro de este estuche que se llama carne u hombre exterior. Este hombre interior tiene pues características de persona; tiene capacidad de pensar y es capaz de comunicarse con ideas; tiene voluntad porque puede ir en dirección de lo bueno o lo malo; tiene sentimientos porque es perceptible a los mensajes, ya sean positivos o negativos.     
ESPÍRITU
CORAZÓN
ALMA
 Sentimientos; el hombre interior tiene emociones y siente placer o displacer. Por supuesto que esta característica viene de Dios, y es por eso que nuestro espíritu puede sentir, aunque es algo que no se puede palpar ni ver, si experimenta cambios emocionales. El salmista lo dijo hablando del desaliento; “Me acordaba de Dios, y gritaba; me quejaba, y desmayaba mi espíritu” (Sal. 77:3). “Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo” (Sal. 142:3); la angustia del salmista indica que no era solo materia, señala que su espíritu tiene la capacidad de sentir, cosa que solo las personas racionales pueden razonar y describir la emoción que experimentan. De seguro que algunos animales también sienten, pero no pueden razonar y explicar su estado emocional, así como los humanos lo podemos hacer. “El corazón alegre hará bien como una medicina; más el espíritu triste seca los huesos (Prover. 17:22)”; sin duda que el espíritu se puede entristecer y expresar ese estado, como también la alegría. Notemos que en el pasaje anterior se usa el término corazón, y es en relación con el hombre interior. 
El alma u hombre interior siente tristeza o angustia, “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te TURBAS DENTRO de mí? Espera a Dios; porque aún le tengo que alabar por las saludes de su presencia” (Sal. 42:5). Es notorio que desde el verso uno se comienza a mencionar al alma, y todo en relación con emociones internas, v.4,5,11. “Te turbas dentro de mí” al menos en dos ocasiones se cita por el salmista. Pero también se puede alegrar; “Alegra el alma de tu siervo; porque a ti, oh Señor, levanto mi alma” (Sal. 86:4), sin duda que se refiere al ser interno y no tanto a la materia o sangre. Las consolaciones de Dios alegran al alma y hacen que tenga esperanza en un mundo de dolor; “En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma (Sal. 94:19)”, son las ideas de Dios las que hacen que el estado emocional del alma u hombre interior pueda cambiar. Pero depende que el hombre crea esos pensamientos Divinos y que los abrase como una esperanza verdadera.  
ESPÍRITU
MENTE
SENTIMIENTOS
"El Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas Gen. 1:2; iba de un lugar a otro, no porque alguien lo movía o lo empujaba sino por la libre voluntad que tiene El Espíritu de Dios, se infiere pues que el espíritu del hombre tiene también esa característica. Dios lo ha hecho para que vuelva hacia El en el momento que el cuerpo humano ya no funcione; entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio (Ecle. 12:7), eso sucede cada vez que un ser humano muere, su espíritu se mueve y va a donde Dios le ha destinado su lugar. Los ángeles son espíritus y se mueven hacia donde son guiados, eso se puede notar desde el antiguo testamento hasta el nuevo pacto. Así mismo el hombre interior o espíritu tiene la característica de poder moverse, obviamente entendemos que ha de recibir instrucciones de su Hacedor, y que tiene sus limitaciones o campo de acción, pero que cuenta con ese detalle de poder moverse, así como El Espíritu de Dios se puede mover. 
VOLUNTAD
ALMA
SENTIMIENTOS
VOLUNTAD
 Mente; Samuel, Moisés y Elías tenían mente, aunque ya no estaban en cuerpo de carne, pues para poder tener una conversación hay que organizar ideas y más a la hora de hablar. El alma pensante puede deleitarse en la sabiduría de Dios; Prover. 24:13-14 “come, hijo mío, de la miel, porque es buena, y el panal es dulce a tu paladar. Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría”. Infinidad de pasajes hablan de este deleite del alma en las cosas de Dios, y todo esto porque el alma tiene la capacidad de discernir y entender para renovarse. Recordemos el pasaje de 2ª. Cor. 4:16 “el interior no obstante se renueva de día en día”; esto es posible cuando el alma medita y practica los consejos de su Creador hasta transformarse, como dijo el apóstol Pablo en Rom.12:2 “Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”, y esto tiene que ver con el hombre interior o el alma interna.  
MENTE
CORAZÓN
 CORAZON: לֵב  Este término es definido en la concordancia Strong de la siguiente forma: Es usado muy ampliamente para los sentimientos, la voluntad e incluso el intelecto, de manera similar para el centro de cualquier cosa: amorosamente, angustiar, ánimo, aplicar, arbitrio, atención, caso, corazón, cordura, cuidado, dar, decidir, deseo, entendimiento, esforzado, gozoso, juicio, pensamiento, sabiduría, voluntad, voluntariamente. Como en los otros términos (Espíritu y Alma) hemos de notar la oración o frase donde se presenta, además de su contexto e idea principal. Del uso y aplicación que hagamos de este termino dependerá la interpretación que le demos a cierto texto. Hemos de tener en cuenta que Las Escrituras enseñan que tenemos un hombre interior, y a este se le identifica al menos con tres términos. Corazón es uno de ellos, y al igual que en los otros dos, este término es usado en relación con mente, emociones, y voluntad. 
 
 Voluntad: Al igual que en los otros términos (Espíritu y Alma), el corazón tiene esa característica de voluntad o capacidad de ir en cierta dirección. El corazón puede mostrar disposición y voluntad para inclinarse en obediencia o rebeldía. “Con los que de corazón limpio invocan al Señor” (2ª. Tim. 2:22); se ha de mostrar disposición desde el corazón para alabar a Dios, en eso consiste la voluntad o deseo de actuar en esa dirección de obediencia. “Hagan la voluntad de Dios con todo el corazón” (Efe. 6:6); en este caso es a los empleados que son cristianos a los que se les exhorta a que hagan la voluntad de Dios en medio de un ambiente de hostilidad. El corazón debe ser voluntarioso para ofrecerse a Dios en obediencia, debe ser algo opuesto a lo que era en los primeros siglos de la creación, “Gn. 6:4 el corazón de ellos era de continuo solamente al mal”. Esto era con la tendencia o voluntad de inclinarse hacia lo malo en pensamiento y obra. Recordemos lo que dijo El Señor Jesús, “del corazón salen los malos pensamientos”.
   
MENTE
VOLUNTAD
SENTIMIENTOS