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Las primeras divisiones se le hicieron al Pentateuco alrededor del año 586 a. de J.C. Se le llamaba Sedarím y se dividió en 154 agrupaciones para facilitar su lectura en un plan de tres años. Se considera el mas antiguo sistema de división en capítulos y data del año 350 a. de J.C.
Las primeras divisiones en capítulos y versículos ampliamente aceptadas aparecieron alrededor del año 900 después de J.C.
EL VELO....

 Y LA MUJER HOY EN DIA
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Las preocupaciones pueden consumir al cristiano.  pero su confianza en Dios puede ayudarle a sobrellevar esas preocupaciones. A la vez el cristiano fiel a Dios debe de mostrar una preocupación saludable por sus hermanos.  Entonces la preocupación es encargada por Dios, pero a la vez El Creador quiere que sus hijos no sean consumidos por la preocupación en el campo de lo terrenal. 
Abril 12 del 2014
Por: Mario Peña Nieto
de ser de quienes examinan a los candidatos? ¿Qué quiero decir con este término de idiosincrasia?    Eso se refiere a la influencia cultural que cada quien trae consigo, ya sea en la vida individual, familiar, o en su caso nacional. La iglesia no se escapa de la fuerza de la idiosincrasia, un ejemplo de esto es lo que Pablo dice a Tito de los hermanos de Creta. “Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones. Este testimonio es verdadero; por tanto repréndelos duramente para que sean sanos en la fe” 1:5-13. Tito tenía la encomienda de ayudar para que se estableciesen ancianos en Creta, pero habría de enfrentarse a la fuerza negativa cultural, o sea a la idiosincrasia de los hermanos en Creta.  Los hermanos cretenses eran de un carácter carnal y mundano, ellos eran los que participarían en la elección de los ancianos. Es cierto que Tito tenía la misión de establecer ancianos, pero no era solo él, sino aquellos que habrían de ser gobernados por ellos. Los cretenses tendrían que participar en esa transición, ese nuevo orden establecido por Dios. ¿Cómo sería el ambiente entre ellos al opinar por establecer a los obispos siendo los cretenses cómo eran?   - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
¿QUÉ ES LO QUE IMPIDE QUE HAYA ANCIANOS?
LA IDIOSINCRACIA, LAS BARRERAS MENTALES, LA PERSONALIDAD, impiden que avancemos para tener ancianos
   
Seguramente a varios de nosotros nos gustaría ver que las iglesias hispanas llegaran a tener una estructura bíblica con diáconos, obispos, y por supuesto con su predicador local dedicado a la obra como Dios quiere. ¿Qué es lo ha estado bloqueando este paso o avance que desde ya hace tiempo deberíamos haber logrado? ¿Será la falta de conocimiento en cuanto a los requisitos? ¿Habrá algún mandamiento difícil de comprender? ¿Ho será más bien la idiosincracia o forma   
 
Seguramente tenían sus luchas internas, siendo mentirosos, glotones, y malas bestias no nos debería extrañar que sus pasiones emocionales les arrastraban. Sin embargo, tuvieron que sujetarse y ser humildes frente al mensaje de Dios que Tito traía consigo. Lo bueno es que Tito era un hombre inspirado por Dios, que tenía la dirección directa de Dios y que podía hacer milagros para confirmar la palabra que enseñaba. Es muy significativo el que Pablo 
mencione como eran los cretenses y en ese contexto se mencione como eran los que habrían de ser gobernados por los ancianos. No sabemos que tanto batalló Tito en esa proceso de establecer ancianos, no hay siquiera evidencia si se establecieron, pero una cosa es cierta. Los cretenses no eran unos cristianos muy espirituales, más bien eran hermanos en proceso de crecimiento. La enseñanza para mi es que en el proceso de establecer obispos LA IDIOSINCRACIA o cultura de los pueblos juega un papel preponderante, en ocasiones para facilitarle ese proceso, y en nuestro caso más bien lo ha dificultado. Sin duda que cada nación, pueblo, y grupo social tiene sus propios rasgos que lo identifican en su manera de comportarse. Sería bueno que nosotros nos autocriticáramos y examináramos para ver cómo somos como grupo, creo que allí está la explicación de porqué aun no contamos con obispos en algunas congregaciones donde ya se pueden tener, pero que algunos nos resistimos a que se establezcan. En mi opinión personal creo que la tendencia a querer ser líder es lo que nos bloquea, la sombra del líder que nos cobija o nos persigue sin que tal vez nos demos cuenta, el deseo de ir al frente de los demás, y que se puede identificar en la vida familiar y por supuesto proyectar en la actividad congregacional.  
Entonces, al no haber ancianos esperamos la junta de varones donde proyectamos nuestros más sinceros deseos por la obra, pero ese no es el problema, el asunto es cuando hay hermanos que podrían ser obispos pero que nosotros con nuestro espíritu heroico de líder hacemos uso de nuestro derecho. Nos apasionamos, nos dejamos llevar por nuestras emociones que en veces son provocadas por pensamientos inconsistentes, y entonces surgen los pleitos y discusiones, y todo por no controlar el carácter. "Pero si tenéis celos amargos y
contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad” Stg. 3:13-18. Por supuesto que el problema no es entre los hermanos que son los candidatos o futuros ancianos, sino entre aquellos que los han de elegir y seleccionar, pues ellos son los que tienen que elegirlos. Ellos son los que se dejan llevar por sus pasiones y hasta en guerras mentales entran, por no decir que también verbales. “¿De dónde vienen la guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?" Stg. 4:1-2.  
       ¿Hasta cuándo tenemos ancianos? Es una pregunta con la que inicia un artículo reciente del hermano Wayne Partain, una pregunta que nos hemos hecho más de diez hermanos quienes estamos entre los hispanos. De nuevo quiero preguntar, ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Qué es lo que ha detenido o bloqueado la transición entre la junta de varones y el establecimiento de obispos en una iglesia donde ya hay hermanos que podrían ejercer el obispado? Por supuesto que más preguntas se pueden hacer, y más respuestas se pueden dar. Algunas preguntas y respuestas tendrán que ver con la doctrina, pero otras con quienes escogen a los candidatos y que tendrían que renunciar a las juntas de varones.
REQUISITOS PARA 
TODO CRISTIANO
SANTO
JUSTO
SOBRIO
AMABLE
NO AVARO
PRUDENTE
DECOROSO
NO IRACUNDO
NO SOBERBIO
HOSPEDADOR
NO CODICIOSO
AME LO BUENO
DOMINIO PROPIO
IRREPRENSIBLE
NO DADO AL VINO
NO PENDENCIERO
FIEL A LA PALABRA
APTO PARA ENSEÑAR
ESTAR CASADO Y TENER HIJOS CRISTIANOS SON SOLO LA DIFERENCIA ENTRE LOS REQUISITOS PARA SER UN BUEN CRISTIANO Y EL SER OBISPOS
Después de ser miembro en la iglesia por casi cuarenta años y trabajar al menos en unas nueve iglesias locales durante ese período, creo que estoy en condiciones de externar mi visión personal en relación a esta pregunta. Estoy convencido que en muchos de los casos no tiene que ver tanto con la doctrina o requisitos para los obispos, creo más bien que las barreras tienen ver con nuestra idiosincrasia. Barreras que no hemos podido vencer 
que aún están en nuestro carácter o personalidad como colectivo o grupo. Hay hermanos quienes están esperando que llegue la junta de varones para participar en decisiones que por supuesto son importantes. Ellos no se preocupan tanto porque allá obispos, porque prefieren ser ellos quienes dirijan los asuntos de la iglesia. ¿Qué es lo que cada varón debería hacer entonces? Jesús dijo, ¨Dónde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo con ellos¨ ¨Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en algo, les será hecho¨. Por supuesto que hay pasajes bíblicos que se pueden usar para inferir que la junta de varones es necesaria, y que para que la iglesia local funcione de una forma saludable es necesario que los varones se reúnan al menos una vez al mes para que vean por la obra donde son miembros. Creo que todos estaremos de acuerdo que al no haber hermanos que podrían ser obispos, las juntas de varones tendrán que seguir llevándose a   
cabo.  Pero cuando hay hermanos que podrían ser obispos y que la mayoría los acepta (Incluyendo a las hermanas), pero que la minoría no tan fácil los acepta, es cuando se debería discernir mas seriamente que es lo que está bloqueando a la obra. Porque existe el concepto que todos y al 100% deberían estar de acuerdo en la elección de obispos, además de ese concepto la forma como se juzga a los candidatos. En muchas ocasiones es cuestión de percepción, de como se visualiza al hermano que podría ser obispo. Dicho de otra forma lo que se piensa o como se visualiza al hermano a la hora de ser obispo. Algunos traen el concepto que el obispo va a tener un puesto de autoridad al estilo sectario; que habrá jerarquías en la iglesia y que es un puesto que implica superioridad y por ende inferioridad en la demás membresía. Eso es cuestión de percepción e interpretación de quienes no son candidatos a ser obispos, de quienes examinarán a los que pueden ser los administradores de los asuntos de Dios. El asunto ya no es
de quienes pueden llenar los requisitos, sino de quienes tomaran la decisión de ceder el poder de decisión, en otras palabras el poder del voto o ceder la autoridad. No todos los varones están dispuestos a ceder ese privilegio de decidir por el bien de la congregación. ¿Cómo se puede saber que algunos hermanos no están dispuestos a ceder este poder de decisión?. Es muy sencillo, al haber un espíritu de celo, un fervor por dirigir los asuntos, pero ese no es el problema. Más bien, en su forma de examinar a los candidatos, en la manera de criticar y juzgar a los que podrían ser los obispos. Por supuesto a esto se le llama las expectativas de la perfección y dedicación; ellos son buenos para examinar y hasta criticar a los que pueden tomar su lugar en sustitución de la junta de varones.   
2ª. Tim. 2:21-26 “Huye de las pasiones juveniles…el siervo del Señor no debe ser contencioso”. Sería bueno que quienes examinan a los candidatos se cuestionaran si están siendo guiados por un espíritu de contención o por un espíritu de humildad, la cual se caracteriza por someterse a lo que la mayoría está inclinada.  Prover 11:14 “En la multitud de consejeros hay seguridad”. En algunos casos la mayoría conoce a quienes pueden ser los obispos, pero por las críticas de la minoría la mayoría no avanza. 
“Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo, más en la multitud de consejeros se afirma” (Prover. 15:22). Si se da el caso que la mayoría de la membrecía acepta a los que pueden ser obispos, ya sea porque los conoce y les confía. Entonces los que no están convencidos deben de reflexionar en esta pregunta; ¿Será posible que casi todos están mal y unos poquitos estemos bien?. El Proverbista no se equivoca, “En la multitud de consejeros esta la victoria” 24:3-6. La humildad es un principio fundamental en la actividad congregacional, sin ella la iglesia no funcionara como Dios quiere.  Col. 3:12 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amables, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia” 
Tenemos que aceptar que cuando se trata de otros asuntos los cristianos si nos sujetamos a lo que la mayoría diga, no así el caso o asuntos de los ancianos. Es más, yo me atrevería a decir que ni nos demandamos tantas cualidades. ¿Será que los Mexicanos somos muy apasionados (Por no decir que los Latinos)? Lo extraño del caso es que mientras no estén en la lista de candidatos no se les examina ni critica de la misma manera, no se les dice lo que tienen que mejorar para ser cristianos. 
  Sin embargo, y como por arte de magia, al momento que se menciona su nombre surgen los argumentos o mejor dicho “peros u obstáculos”. A esto se le llama inconsistencia y falta de auto-critica. Los varones o hermanas que no aceptan a los que la mayoría aceptan como posibles candidatos no se auto-critican de cómo están juzgando en este asunto, pero si esperan de esos futuros candidatos lo que no esperan de ellos mismos. En otras palabras, ellos deben de ser lo que yo no estoy obligado hacer, y solo por el hecho de querer ser obispos. Sin embargo, si se sienten con derecho de escoger y rechazar a quienes en su criterio personal no son candidatos serios al obispado. Eso desanima y pone a la defensiva a quienes si pueden ser obispos, porque no saben en qué momento parte de la membrecía exhibirá sus expectativas de perfección y dedicación. 
Estoy convencido que estas son barreras mentales que han sido generacionales, que se han pasado de tiempo en tiempo, y que han sido reforzadas por los criterios anticipados de lo que es un obispo. Sumado a eso, debemos de considerar el temple o carácter de nosotros los hispanos. Somos apasionados, celosos, desidiosos, desordenados, y nos gusta el liderazgo o que otros nos sigan, o en su caso contrario nos gusta UN SOLO LIDER. Si es extranjero o desconocido nos vislumbramos frente a la novedad y nos dejamos llevar fácil.  Por otro lado,
La humildad es un tema fundamental, es una característica que debe estar en cada cristiano(a), como dijo el apóstol Pedro; “Todos sumisos los unos a los otros”…revestidos de humildad unos con otros… Col. 3:12.  Siendo pues la humildad es un tema fundamental, debemos de verla como una característica que debe estar en cada uno de nosotros, y más cuando la mayoría quiere avanzar en una dirección que puede ser mas bíblica. El apóstol Pedro dijo; "Sumisos unos a otros, revestíos de humildad" 1a. Ped. 5:5.  Eso es algo en lo que estamos fallando algunos, hablamos de la humildad hacia nuestro Dios, pero a la hora del tema de los ancianos la humildad pasa a ser termino secundario. La humildad entonces no es tan relevante, y si surge en nosotros nuestra personalidad de liderazgo, por no decir nuestra idiosincrasia cultural de no permitir dirigirnos por más de uno. Sin embargo, no tenemos problema en aceptar que allá SOLO uno líder o un hermano al frente de la obra, sin duda que esto lo traemos desde generaciones atrás. Está en nuestra formación religiosa, y esto aunque hayamos nacido en la iglesia de Cristo, con más razón los que no nos hemos formado dentro de la iglesia del Señor.